13 de abril de 2013

"Las desigualdades sociales actuales".




Desde los comienzos de la humanidad hasta nuestros días, se han producido entre personas de nuestra misma especie, multitud de abusos y ataques, que han provocado la desigualdad social entre estas.

La humanidad ha ido evolucionando, y consigo los sistemas de gobierno también lo han hecho. Un ejemplo claro de esto, se daba en la Edad Media, en donde existía un régimen feudal basado en los estamentos, todos recordamos la clásica pirámide, en cuya cúspide se encontraba el rey, al que le seguían la nobleza, el clero y, finalmente, los campesinos. Posteriormente, esto cambió, y las desigualdades aparecieron entre la burguesía y el proletariado.
Actualmente, este problema sigue sin resolverse, el sistema capitalista se tambalea y ahora aún más, debido ala profunda crisis existente. El dinero está muy mal repartido, la mayoría de él está en manos de grandes empresarios y políticos, de aquellos que en estos tiempos nos piden austeridad y aumentan los impuestos a costa de la mayoría de la población, a la que además se le disminuyen los salarios.
Cambiando de tercio, hablemos ahora de la desigualdad presente entre hombres y mujeres, un problema que en pleno siglo XXI, aún no se ha resuelto y que además en algunos casos ha generado violencia de género. ¿Por qué en muchas empresas a las mujeres se les paga menos que a los hombres, incluso realizando en mismo trabajo?

Todos estos problemas, unidos con muchos otros, como la pobreza, el racismo, etc. son derivaciones negativas que producen las desigualdades sociales y que debemos atajar cuanto antes si queremos que nuestra sociedad se desarrolle correctamente.
Todos nacemos iguales y todos morimos de la misma forma. Desnudos llegamos y desnudos terminamos. Es la estupidez humana la que establece diferencias que la muerte se encarga de igualar.

1 comentario:

Antonia dijo...

Completamente de acuerdo. La verdad es que necesitamos que vosotros, los jóvenes de hoy imaginéis un nuevo modelo ... el nuestro, ha tocado fondo.
¡Ánimo!