13 de marzo de 2013

Texto argumentativo: EUFEMISMOS

Uno de los temas que más preocupan a la sociedad es la discriminación. Para evitarla, la población lleva a cabo un proceso de “reforma de la lengua” a través del cual se eliminan los conceptos más vulgares y dejando paso tan solo a los que más agraden a los oídos, produciendo así cada vez más recortes en la comunicación.

La lengua cada vez es más rica, pero a su vez, los seres humanos divagan a través de ella de una manera cada vez más tímida y no son capaces de controlar la gran amplitud que ofrece la misma. Esto se debe a que según avanza la educación, se exige mayor nivel en la utilización del lenguaje. Ya no se observa el contenido de la argumentación, sino que se busca en ella la manera adecuada y precisa de expresarlo. Pero, ¿quizá el error no se comete al pronunciar una palabra de manera más suave, o correcta según la sociedad, pero que exprese con menor exactitud lo que se quiere transmitir? La gran preocupación que esto causa, da lugar a una limitación, o incluso, a una represión a la hora de expresarse. Como dice Ángel Valle, está sucediendo la llamada “dictadura del eufemismo” en la que como bien aporta, se señala con el dedo a aquél que no controla sus vocablos. "Como un Gran Hermano que nadie ve pero que todo lo vigila, los guardianes de la revolución señalan con el dedo a todo aquél que se sale de esta nueva religión" El eufemismo que fue creado para evitar la discriminación, ha acabado convirtiéndose en una forma de embellecer la verdadera realidad, llevando así al engaño.

Estamos condenados a controlarnos día a día, condenados por la sociedad al uso de un lenguaje creado principalmente para ser libres. Sin embargo, el eufemismo ha acabado con esta libertad. Todos los días los políticos se preparan un bonito discurso, con preciosas palabras que no nos dejan ver el interior de los argumentos. La lengua es tan rica que nos permite usarla tanto como para expresar, como para embellecer; sin embargo, su mal uso puede hacer que estos términos se confundan, no dejando ver así lo que verdaderamente importa, siendo la causa principal del engaño. 

1 comentario:

Antonia dijo...

Es cierto que el lenguaje debe darnos libertad, pues nos permite expresarnos, darnos a conocer, analizar la realidad... y sí los grades poderes sociales se empeñan en encubrir la realidad con eufemismos que nos hace entrar en diálogos de locos en los que nadie entiende nada de lo que se dice ...pero como vamos viendo por todos vuestros textos todos entendemos que nos pretenden engañar.
Buen texto para el debate, Carla