18 de marzo de 2013

La palabra no, la mente.

     ¿De qué nos sirve cambiar nuestro lenguaje para evitar expresiones malsonantes o despectivas, si estas nuevas palabras van a ser malintencionadamente transformadas dándole la misma connotación que su palabra pretérita  Los eufemismos no son la solución, el cambio del lenguaje no supone nada si el pensamiento sigue igual.

     Creo que ya es hora de que la humanidad deje de una vez por todas sus inservibles miedos y fobias que llevan nada más que a un retraso en el desarrollo de la misma; hablo de miedos que llevan a discriminaciones como los nacionalismos y patriotismos por miedo a la gente de fuera, miedos entre culturas y religiones que propician xenismos y demás fobias, ¡basta!. Mientras que no cambiemos nuestra forma de pensar, de concebir el mundo, a pesar de que cambiemos nuestras palabras, esto no va a cambiar, el uso de eufemismos no soluciona nasa puesto que la crueldad del ser humano causada por por estos miedos ya citados propiciará rápidamente su conversión en un disfemismo o en un tabú, pudiendo poner el ejemplo de la palabra "subnormal"; si la analizamos en su sentido etimológico simplemente significa "por debajo de lo normal", denominando en un principio a personas con alguna discapacidad habiendo pasado ahora a ser un insulto de lo más común, es ahora un disfemismo habiendo quedado como tabú para las personas que en realidad lo son, y es que quiero resaltar que en ámbitos biológicos "normal" significa "lo más común", es habitual hablar de genes normales, fenotipos normales, etc. Así en la actualidad existen múltiples eufemismos a cada cual más complejo, pero al parecer se use el que se use siempre habrá alguien al que le pueda parecer denigrante.

     Además de que no sirvan absolutamente para nada puesto que en un efímero periodo de tiempo retomarán una significación subjetiva, han pasado a ser al parecer un recurso muy utilizado por los políticos durante estos últimos duros años de crisis; así podemos ver la palabra "reforma" sustituyendo a "recorte" (lo que puede ocasionar una grave confusión ya que según su significado original una reforma tiene carácter de mejora, mientras que los recortes únicamente suprimen), "tasa de crecimiento negativo" (el cual nos deja completamente perplejos por la contradicción que esto supone), las subidas de impuestos quedan como "cambios en la ponderación fiscal" (términos a mi parecer difíciles de comprender para los no entendidos en política o economía), y así muchos más.

     Por tanto mi conclusión, o más bien mi petición es, por favor, no usen eufemismos intentando una mejora, solo conseguirán la obstaculización del pensamiento, el cual debemos evolucionar y desarrollar para evitar toso tipo de temores sociales, culturales,etc; mejorando, así sí, lo que se pretendía mejorar con estas horrendas palabras.

2 comentarios:

Antonia dijo...

El conocimiento no nos trae la desgracia, el dolor, el sufrimiento... el conocimiento nos hace ver, prever, prepararnos para mejorar, para cambiar nuestro medio si este es hostil... para conocer necesitamos la palabra, pero la palabra auténtica con su significado real ... despojar a la palabra de su significado real es un "desahucio" brutal que deja literalmente desprotegido al individuo: no sabe, no entiende... no actúa.
buen texto para el debate, Ángel

Tami Fernández Delgado dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo Angel no sirve de nada utilizar otras palabras si no cambia la mente de las personas.