17 de octubre de 2011

Lectura - Romanticismo

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15 comentarios:

Lidia Tomás dijo...

La primera impresión que me ha dado el libro al leer la primera jornada es que, como ha dicho Antonia, se ve un gran rechazo por parte de las personas hacia Don Álvaro y la causa de ésto es que no conocen exactamente de dónde proviene Don Álvaro, por lo que se podría apreciar la consecuencia del racismo.
También, yo diría que Doña Leonor y Curra (su criada) tienen una gran relación entre ellas, igual que en la obra del Sí de las niñas entre Doña Francisca y Rita. Esto sería una semejanza entre Don Álvaro o la fuerza del sino y El Sí de las niñas"

Daniel Caro dijo...

A mi parecer, Doña Paquita y Doña Leonor no se asemejan, ya que la primera antepone los deseos de su madre a los suyos, al contrario que la segunda, que pretende la fuga con Don Álvaro aún siendo su padre contrario.

Likak dijo...

Otras semejanzas que encuentro entre El sí de las niñas y Don Álvaro o la fuerza del sino es, por ejemplo, el típico caballero que va a salvar a su amada, en un caso don Carlos y en el otro don Álvaro, la relación entre doña Paquita y Rita semejante a la de doña Leonor y Curra. También se asemejan en esa boda planeada por parte de sus respectivos madre y padre con alguien al que no quieren las hijas.
En cuanto a las diferencias, lo más destacado es el tiempo y los espacios que nada tienen que ver en una obra y en otra.

Lucía dijo...

Al iniciar la obra te vas dando cuenta de que ya no es una obra neoclásica. Se rompe la regla de las tres unidades, como mínimo en dos, los lugares cambian, ya no es un único escenario, y el tiempo no son veinticuatro horas pues, lo curioso, es que la obra se divide en JORNADAS.
Por otra parte, como bien ha dicho Lidia, se ve una similitud entre don Carlos y don Álvaro al igual que la relación que existe entre la dama de la obra y su criada. Aunque aquí se ve otro amorío entre la criada, Curra, y Antonio.
Lo más destacable del principio, en mi opinión, aún no he avanzado más de la segunda jornada, son las pinceladas de racismo que hay en la obra. El origen incierto de don Álvaro produce el odio del padre de doña Leonor y hace que no apruebe la boda, desencadenándose así toda la trama.

Melissa dijo...

Efectivamente, como dice Lucía, se rompe la regla de las tres unidades, no hay unidad de espacio, tiempo, ni acción... nos encontramos ante una obra perteneciente al romanticismo.
Tanto don Carlos, como don Álvaro son galanes caballeros, sus amores son correspondidos... Ambos son militares... participan en batallas... A diferencia de don Carlos, don Álvaro se ve marcado por un mal destino... esto lo podemos predecir, en cuánto que Preciosilla le lee las manos a ambos protagonistas, y no les augura un buen porvenir.
La semejanza entre doña Leonor y doña Paquita no es tanta... doña Leonor parece más liberal... y como han dicho antes, la relación, en ambas obras, entre criada y ama se asemeja.. En esta obra, notamos un gran peso en cuanto al honor, se prefiere la muerte a la deshonra... el tema del racismo no pasa tampoco desapercibido. Los comentarios del padre lo pone en evidencia.

Antonia dijo...

Pero, ¿realmente es el destino de don Álvaro, o es otra cosa? Al final de la obra, don Alfonso, el hermano menor dice algo así: ...Y porque no te jactes/de noble ... Eres un mestizo,/ fruto de traiciones".... La familia Vargas está obsesionada por vengar la osadía de un "mestizo", y no le importa nada más. Y es la obsesión de ese prejuicio lo que causa todo el desastre, la infelicidad, la muerte, la destrucción.

Lucía dijo...

Después de haber terminado la obra, tengo que decir que no me ha quedado muy clara la procedencia de don Álvaro, es entonces, ¿hijo de un virrey? y, además, ¿hijo también de una princesa Inca? Si es así, la xenofobia que delatan los Calatrava es irracional y raya en el fanatismo. Su odio hacia don Álvaro desencadena todo y va persiguiendo al protagonista durante toda la obra, y no el hado que se menciona, ni el propio sino de don Álvaro, pues todas las desgracias son provocadas por encontronazos con algún miembro de la familia Calatrava.

Melissa dijo...

Mmm, creo que debí aclarar en el comentario anterior que aún no había terminado la obra, y pues tampoco había llegado a conocer al hermano menor todavía. Tienes razón Antonia.
El prejuicio hacia don Álvaro o la fuerza del sino... por eso el título...
Creo que en este caso sería culpa del prejuicio o, bueno, racismo...entre otras cuestiones... Si el padre no se hubiera opuesto, nada de esto hubiera pasado.
Es una obra muy dramática...

Daniel Caro dijo...

Yo creo todo está marcado por el destino, porque Don Álvaro a pesar de evitar a la familia Calatrava, siempre le encuentran.

Likak dijo...

Al pobre D.Álvaro le sale todo al revés. Cuando quiere escapar con doña Leonor, no lo consigue, cuando tira el arma para no herir al padre, lo mata, cuando confía en don Carlos y le pide que vayan juntos a buscar a doña Leonor, este le dice que no y para defenderse, don Álvaro acaba matándole. Cuando quiere firmar la paz con D.Alfonso, este se niega y don Álvaro tiene que volver a defenderse. Cuando se reencuentra con doña Leonor y piensa en estar con ella de nuevo, D.Alfonso la mata. Normal que acabe loco y suicidándose...
Lo que está claro es que destacan tres temas: amor, honor y destino.

aldo dijo...

Esta obra representa la importancia que cobra en esta época (s.XVII) el honor, ya que durante toda la obra esta presente y cuyo punto de inicio es el amor entre don Álvaro, un indiano que vino a España con gran fortuna y cuyos orígenes por parte de todos los personajes presentes era un misterio, y Leonor, hija del marqués de Calatrava,cuyo padre se opone rotundamente a esta relación debido a que no quiere que el indiano ascienda socialmente. Este amor llevará a los enamorados a la perdición y a la muerte finalmente. Otro tema es el destino adverso por parte del protagonista cuyos actos realizados de forma involuntaria determinara su futuro y la venganza por parte de los hijos de Calatrava, con los que don Álvaro intentara resolver los problemas con la mediación y nunca por la violencia, sin llegar a tener éxito. Se aprecia que no es una obra neoclásica y representa el inicio de otra corriente, el romanticismo, debido a que la acción se prolonga durante cinco años y en una gran variedad de espacios, rompiendo las estrictas reglas del neoclasicismo. También hay que citar la presencia de alianzas entre la aristocracia y el clero( el marqués y el canónigo) y por otro ladola nueva clase social, la burguesía,junto con el pueblo.
Hay una gran semejanza en cuanto a los personajes como al tema principal de dicha obra y la lectura de El sí de las niñas, en ambas los enamorados intentan establecer una relación mientras que el padre que se niega a la unión. Ambas mediante sus personajes principales critican las bases éticas de las sociedades.
En definitiva es una lectura entretenida, que lleva a la reflexión y a la compasión por don Álvaro, personaje es consciente del destino trágico que le espera.

Juanka dijo...

Yo pienso que los presonajes no se asemejan en nada, menos don Carlos y don Álvaro que en lo unico que se parecen es en el honor de ambos y en que de verdad quieren a sus respectivas amadas.

El marqués, yo creo, que no le permite la mano de su hija, no por racismo, sino por honor ya que era un muchacho del que nadie sabia nada y nadie sabia de donde venia.

Jorge Pastor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge Pastor dijo...

Para mí los personajes mantienen ciertas semejanzas sobre todo Dña. Paquita y Leonor, puesto que las dos se presentan como jovenzuelas enamoradas de gallardos caballeros. Los cuales han de enfrentarse a las decisiones de las familias de sus enamoradas, de diferentes formas claro.
Pero el final, para mi mantiene más similitudes con el Fausto de J.W. von Goethe (1808) en el cual el doctor Fausto no puede llegar a ser feliz ni con Margarita, ni con Helena a consecuencia de sus fatales destinos. Al igual que le pasa a don Diego. Además de esa mención final al infierno y a los diablos. Además la madre de Margarita no aprueba que esta se vea con Fausto, al igual que le ocurre a Leonor con su padre, el marqués de Calatrava. También el padre de Leonor muere por la culpa de su amante (don Álvaro), al igual que la madre de Margarita que muere por culpa del amante de su hija (Fausto, pero en este caso envenenada).
Para mí, el padre de Leonor, el señor marques de Calatrava, es un personaje al que no le importa ni las riquezas, ni la valentía, ni el linaje, ni siquiera el amor de su hija por don Álvaro, a él lo único que parece importar es el no casar a su hija con una persona a la que él (y sus hijos) denominan impuro o ´´mestizo``, los cuales son claros rasgos xenófobos. Así que sin duda el marqués era una persona algo racista, que transmitió su odio a sus propios hijos.

Antonia dijo...

Son interesantisimos los comentarios que habéis hecho. Personalmente, creo que el marqués es un aristócrata rancio, al que lo única que importa es la "limpieza" de una estirpe... basada no se sabe muy bien en qué, pues al final de la obra, su hijo don Alfonso se delata al decir que es un "hombre rencoroso"... y don Álvaro no es más que un mestizo, por mucho que sea hijo de una princesa inca... Lo único que importa para ellos es la aristocracia española, la ajena no tiene valor...Para mí, son claros prejuicios racista... y digo racistas porque hay un componente emocional fortísimo que escapa a la razón, si bien es cierto que una vez ocurrida la primera desgracia es dificil escapar del ansia de venganza.

Espero que hayáis disfrutado una de las obras más importantes del Romanticismo español.