4 de abril de 2011

¿La literatura debe comprometerse con su época?

Por definición, la literatura es el arte que utiliza como instrumento la palabra. Y ésta puede tratar diversos temas, desde sociales, humanos, políticos… pero no hay ninguna norma ni censura actualmente a la hora de su publicación, por eso la elección recae únicamente en los autores. Generalmente las tendencias literarias se han ido adaptando a las distintas épocas históricas, muchas veces con una gran labor de compromiso social.


Por una parte, tenemos las tendencias más objetivas propias del Realismo, que sustituyen la exaltación de la libertad individual por el propósito de explicar y analizar la realidad social (conflictos entre burguesía y clase obrera). Marca un rechazo al intimismo con el fin de que la sociedad mejore. La literatura era y sigue siendo necesaria en estos casos como vehículo de transmisión de ideas, una que sirva para abrir los ojos al mundo. También en este afán de colaborar encontramos a la generación del 98, que muestra su indignación y desesperación tras la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, reclaman una modernización para España. De esta forma la literatura sería “dos veces arte”, una enseñando y otra deleitando. Sin embargo, los poetas Románticos, encerrados en su intimismo no propician la conciencia moral del lector, ni la necesidad de compromiso. Es un arte “no educativo” en el ámbito social. La literatura no puede darle la espalda al mundo del que se nutre, porque todo no puede ser fantasía y princesas rosas con sus perfectos unicornios. La realidad, de lo que la población se tiene que empapar es de las crisis, de las revueltas, de las cuestiones que les afectan día a día. Evitar querer saber estas cosas es engañarse a uno mismo; por eso necesitamos a la literatura como empuje y no como mera distracción absurda. Muchas veces somos contradictorios, ya que cuando en épocas anteriores como la dictadura franquista (1939-1975) la gente no podía expresar sus ideologías y las obras eran censuradas se montaban numerosos revuelos, sin embargo ahora que podemos queremos que la literatura sea un arte que proporcione”placer estético”, como dirían los vanguardistas.


Por eso, es necesario que la literatura como bien he dicho antes nos aporte ambas cosas: armonía e información. Este es uno de los retos más difíciles que se le plantea por el momento, así que ¿será capaz de conseguirlo?, o por el contrario, ¿seguirá haciendo oídos sordos?

1 comentario:

Selene dijo...
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