13 de marzo de 2011

LA NUEVA SELECTIVIDAD.

El propósito de la selectividad debe ser “la comprobación de un mínimo de conocimiento y madurez antes de llegar al campus”, pero sin embargo, es en muchos casos por parte del alumnado una “batalla” por obtener la mayor calificación posible para así poder ver realizados sus ilusiones o sus deseos, aunque es bueno reconocer que esta transformación de objetivos y no solo contando con la nueva selectividad se ha venido produciendo a lo largo de los años como fruto de la conversión ¿y por qué no?, la presión sofocante al que le someten a los alumnos en el curso preuniversitario. Mientras tanto, nos gustaría saber qué prima más: los conocimientos que puedan adquirir los alumnos o las pautas estrictas que se deben seguir para poder aprobar el examen o prueba de selectividad.

No obstante, también convendría buscar en donde radica el descenso de la educación académica a la hora de entrar en los campus; si durante esta década se había venido asistiendo a una aumento progresivo de aprobados en la prueba de acceso; no os parece que nos centramos quizás en primar nuestras notas y que nos olvidamos, quizás momentáneamente, de nuestro objetivo que no es más que formarnos académicamente; o bien todavía cabe la posibilidad que aún con la nueva selectividad siga siendo difícil por parte de los que nos examinamos. Continuamente en los estudios de cualquier tipo de proyecto o problemas…, priorizamos los datos estadísticos, los números, etc., y nos olvidamos de medir el factor humano que a nuestro parecer es fundamental, puesto que, cada uno es uno y diferente que en ciertos momentos puede estar descentrado por una u otra razón.

Y en definitivas, los alumnos han de esforzarse por adquirir concienzudamente los conocimientos previos y necesarios para además de optar a la mejor nota, puesto que, todos tenemos memoria y podemos aprender “como mulas el camino al pajar”; poder mantener los requisitos básicos y que caminemos en la misma senda tanto los intereses de las universidades como el alumnado y los institutos.

No hay comentarios: