8 de febrero de 2011

Artículo de Opinión - Seguiremos Siendo Piratas



Hace unos meses se aprobó una ley cuyo objetivo es permitir que un grupo de personas dependientes del Ministerio de Cultura (comisión de propiedad intelectual) tengan la potestad de cerrar páginas web que, de acuerdo a su propio criterio, vulnere los derechos de propiedad intelectual previa autorización de los Juzgados Centrales de lo Contencioso Administrativo. Todos estos cambios son impulsados por la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde.

Está claro que en el momento en el que esta ley salió a la luz, una gran mayoria de la población se mostró contraria y descontenta ante ella y además, muchas páginas de internet realizaron manifiestos en contra de esta "querida" ley que beneficiará a "los mismos" (como siempre ha ocurrido), es decir, a las discográficas y a aquellos "hombres de negro" que se encargan de la venta y márketing de discos, libros...etc.

El principal problema que se me viene a la mente es que esta ley parte de una premisa equivocada como es que el mero hecho de compartir es robar. La cultura (ya sea en forma de libros, música, arte) no se puede frenar y no puede estar reservada a tan sólo unos pocos. ¿Quién compra un disco que cuesta 17,95€ e incluso hasta 20€, cuando puedes escuchar ese mismo disco gratis descargándolo de Internet? Esto se agrava más en tiempos de crisis, y justamente donde parece que las cosas son gratis, es en Internet.
Otra idea equivocada de la que parte esta ley es intentar coartar la libertad de expresión. Que un organismo administrativo designado por un Ministerio (como es el de Cultura) formado por personas que no conocemos, con facultades que desconocemos, se les otorgue tal poder y responsabilidad, es una falta de respeto a la ciudadanía.
Cuando enciendas la tele y tan sólo encuentres "tele-basura" y programas que representen una vida artificial, no tendrás la capacidad de cambiar de canal, poner el DVD con un documental de, por ejemplo, National Geographic y evitar así que tu actividad cerebral quede reducida a 0 por esos "tan queridos y tan vistos" programas que ofrecen un estilo de vida que choca con los deseos de modernización e inteligencia que debe tener la población de un país que se considera desarrollado.

Será entonces cuando echemos de menos algo que no supimos valorar en el momento adecuado y que intentamos prohibir. Dejaré que John Lennon hable por mí: "La música nos pertenece a todos. Sólo los editores creen que les pertenece a ellos."



Laura Dotor.

1 comentario:

ANTONIA dijo...

Creo que tienes razón en muchos de tus argumentos, y la verdad que no tengo claro a quién se perjudica y cuánto ya que está también lo del "canon digital"