8 de noviembre de 2010

La insubordinación como evolución

A lo largo de la historia se han realizado muchos descubrimientos por parte del ser humano gracias a ese sentimiento de curiosidad que nos obliga a aplacar la necesidad de conocer. Sin embargo, a los que más se han de agradecer esos avances en el conocimiento es a aquellos que, aún estando limitados e, incluso, amenazados por las doctrinas y órdenes de ciertos grupos, gobiernos y creencias poderosas, se atrevieron a romper las normas para, de esta manera, llegar a la verdad de las cosas.

Esto se aprecia en multitud de personajes históricos, como Galileo, que, por miedo a morir en la hoguera "ajusticiado" por la Inquisición, hizo que publicaran sus descubrimientos acerca de la teoría heliocentrista sobre el Sistema Solar después de su muerte, puesto que esto iba en contra de las creencias católicas, o grupos de personas, clases sociales bajas que se rebelaron ante la injusticia del trato que por parte de la nobleza recibían, como sucedió con la Revolución Francesa en Francia o la Bolchevique en Rusia, acabando con siglos y siglos de represión y de desequilibrios sociales.

Así pues, es necesario, como animal sociable que es el ser humano, que exista una sociedad organizada y justa, que permita pensar por sí mismo a cada individuo que contiene, sin restringirle su posibilidad de conocimiento por miedo a que acaben con el orden preestablecido, puesto que la contribución de cada persona en la sociedad implica un paso más para su desarrollo, siempre y cuando exista una perfecta armonía entre ambos, basada en la simbiosis, con el mutuo beneficio: libertades y derechos para el ciudadano, lo que permitirá su colaboración en el avance de la sociedad, llevando a una mejora del ciudadano de nuevo...

1 comentario:

ANTONIA dijo...

Siempre que la insubordinación sea la consecuencia de una actitud responsable debe ser bienvenida, pues en la mayoría de los casos nos ayuda a ver deficiencias y a corregir errores. Estoy de acuerdo con tu forma de acercarte al tema. ¡Enhorabuena!