16 de marzo de 2010

Mi lectua del Quijote

Don Quijote de la Mancha es una de las obras más importantes de la literatura española. En ella, Miguel de Cervantes, su autor, nos cuenta la historia de un viejo hidalgo llamado Alonso Quejada, natural de la Mancha y gran aficionado a las novelas de caballerías. Fruto de esta pasión, este personaje se vuelve completamente loco y decide vender gran parte de sus pertenencias para poder comprarse más libros, pero su locura no se detuvo ahí, y decidió marcharse, sin avisar a nadie, en busca de un sueño, ser el mejor caballero andante que existió jamás, con todo lo que esto significaba, es decir, alcanzar la máxima honra y respeto para él y para su tierra, en este caso La Mancha, y que su nombre, “Don Quijote de La Mancha”, fuese recordado eternamente y gozase de una gran fama. Pero para poder llegar a conseguir todo esto, nuestro caballero era consciente de que tendría que exponerse a grandes peligros, incluso en algunas ocasiones habría de poner en juego su vida si las circunstancias así lo requirieran; y todo ello por llegar a conseguir ese sueño tan ansiado, ser recordado como el mejor caballero andante de todos los tiempos. ü

En su primera salida Don Quijote no goza de demasiada fortuna, pues tras ser ridiculizado y apaleado en numerosas ocasiones vuelve a casa siendo recogido por un vecino suyo, que al verlo tirado en un camino le reconoció y le llevó consigo.
Una vez en su casa, las personas más cercanas a él, le queman la mayoría de sus libros, incluso le tapian la entrada al cuarto donde guardaba todos sus volúmenes, con el fin de que no lea más historias de caballerías, y así no vuelva a marcharse, pero… ¿es adecuada la postura tomada por las personas más cercanas a Don Quijote?
Yo pienso que no, porque para poder llegar a conseguir algo, es muy importante tener el apoyo de tus seres queridos, pero pese a todo esto, “nuestro amigo” decide volver a poner rumbo a los caminos en busca de su sueño, y esta vez no lo iba a hacer sólo, sino que iba a tener por escudero a un vecino de su misma aldea llamado Sancho Panza.

¿Hace bien Don Quijote en no desistir en su lucha por llegar a ser el mejor caballero andante de todos los tiempos, o quizás debió haber hecho caso a sus seres más allegados, que al fin y al cabo lo único que querían era lo mejor para él?
Creo que sÍ, que hizo bien, pero que muy bien, porque si en la vida quieres llegar a conseguir algo, lucha por ello y si has de confundirte, sé tu mismo el que lo haga y que nadie lo haga por ti, y si te caes mil veces, no te rindas y levántate mil y una como hizo nuestro caballero Don Quijote que por pensar que debía salvar a unas princesas, las cuales habían sido secuestradas; casi se queda sin cabeza, a manos de un vizcaíno, pero por suerte sólo se quedó sin un trozo de oreja y además consiguió salir victorioso de esta batalla, o como le sucedió en Sierra Morena donde le dejaron con lo puesto y le apalearon por liberar a unos galeotes que a su parecer habían sido apresados injustamente.
Para mí, éste es el principal valor que Cervantes nos transmite a través de su personaje Don Quijote de la Mancha, la constancia, la perseverancia y el no rendirse hasta conseguir lo que nos propongamos, aunque tengamos a todo el mundo en contra o aunque nos tachen de locos como le sucedió al bueno de Don Quijote.

1 comentario:

ANTONIA dijo...

Has conseguido ver como las "desgracias" de don Quijote pueden constituir un mensaje de optimismo.
¡Me gusta!