13 de marzo de 2010

Mi lectura del Qujote.

Tras leer Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes muchas personas nos podemos plantear la siguiente pregunta: ¿El exceso de lectura nos puede llevar a la locura? Pues bien, la respuesta depende del punto de vista de cada persona.
Bajo mi punto de vista, opino que sí, como hemos podido comprobar con Alonso Quijano, que se introduce tanto en sus historias de aventuras y de famosos caballeros andantes, como por ejemplo: Amadís de Gaula, el Cid Ruy Díaz, en obras como Los cuatro de Amadís de Gaula, Espejo de caballerías, entre otros, y acaba por convertirse en uno de ellos haciéndose llamar Don Quijote de la Mancha y empezar a hacer locuras que a veces, ponen en peligro su integridad física, ¿Cómo? Pues viendo gigantes donde tan solo había molinos y luchando contra ellos, viendo unos encantadores que llevaban secuestrada una princesa cuando era una señora vizcaína y unos frailes, viendo un ejército donde tan solo había un rebaño de pobres ovejas, en las ventas veía palacios, al encontrarse a unos sangüenses don Quijote cree que son pocos y son más de 20, escucha ruidos una noche que no le dejan conciliar el sueño y solo era una máquina hidráulica, confunde un montón de pellejos de vino con el gigante Pandafilando, vio un molino al que inmediatamente Don Quijote confundió con un gran castillo y no solamente eso, sino que además, creía ver dentro a una persona que estaba en apuros y como estas historias muchas más.
Esto que le ocurre a Don Quijote, ¿nos podría ocurrir también a nosotros? Yo creo que sí, porque muchas veces leyendo libros que nos llaman la atención no nos dejan dormir y tenemos que seguir leyendo hasta altas horas de la noche y cuando por fin nos dejan conciliar el sueño, incluso dentro de nuestros sueños aparecen partes que nos recuerdan a esos libros que estamos leyendo, y ¿no es verdad que muchas veces los sueños se hacen realidad? Así nos ocurriría igual que a Don Quijote, aunque no de un modo tan exagerado.
Con esto hemos demostrado que la lectura puede llevar a la locura, pero ¿también puede ocurrir al revés? Quién sabe. También la locura lleva consigo la palabra pasión en el sentido de algo que nos llena, que nos gusta mucho, que nos hace sentir “cosas raras” en nuestro interior en esto gastamos la mayor parte de nuestro tiempo y deseamos tener más para dedicarlo a ello: desde un hobby hasta un amor, un deporte, un arte, una danza, una cultura, etc…
En definitiva, la lectura es buena porque nos permite cultivarnos y aprender más cosas sobre el mundo y las personas, aunque nos pueda llevar a la locura, la locura en algún aspecto puede formar parte de la cultura y es bueno dejarse llevar por la lectura incluso hasta el punto de introducir las historias a nuestra vida real.


Gemma. Sánchez. Calvo.

1 comentario:

ANTONIA dijo...

A veces, la lectura te hac sentir más viva que la vida misma ...