13 de marzo de 2010

Mi lectura Del Quijote

La figura de la mujer ha sido tratada de modos distintos a lo largo de la historia, y de formas diferentes. En la literatura podemos encontrar ejemplos de ello, como en la obra de Miguel de Cervantes: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

En esta obra podemos observar cómo el protagonista, una vez que es nombrado caballero lo primero que hace es otorgar el “Doña” a dos mujeres de la venta cuyos nombres eran Tolosa y Molinera, creyéndose este que eran dos doncellas. La gente se queda atónita, pues nunca había ocurrido semejante suceso. Para una persona, sea mujer o no, que se le otorgue un “don” o “doña” es un símbolo de dignidad que Don Quijote le da a las mujeres del partido, haciéndolas ver que para ser respetadas deben respetarse ellas primero. Encontramos también en esta obra mujeres decididas a no depender de los hombres y ser por sí mismas independientes como el caso de Marcela que quiere vivir en soledad en los bosques, mujeres pasionales y aventureras como Zoraida que quiere convertirse en una cristiana, esto le conducirá a traicionar a su familia por ese “amor” que tiene hacia la Virgen…, y, en todas ellas vemos que el trato que da el autor a las mujeres es sorprendente.

La idea de Cervantes es mostrarnos que la mujer no ha tenido demasiada presencia en la literatura y por tanto tampoco en la sociedad, al mostrarnos todos esos ejemplos nos hace evidente una realidad que a pesar de la locura de este caballero, nos hace ver el buen trato o simplemente el reconocimiento que da a las mujeres.

Miguel de Cervantes siempre estuvo rodeado de mujeres, y podemos creer que así pudo aprender a respetarlas y saber que eran tan “listas”, tan “inteligentes” y tan “valientes” como los hombres, es decir para él está clara la igualdad entre el hombre y la mujer y así lo plasma en la obra.

Esta obra es una de las grandes obras de la literatura española y tal vez tendríamos que hacernos una pregunta y es: ¿Porqué es tan importante? La respuesta para las mujeres es clara.

Alba Martín

1 comentario:

ANTONIA dijo...

¿Qué puedo decir? Estoy complemtamente de acuerdo contigo, Alba