11 de marzo de 2010

Mi Lectura del Quijote

Sobre la locura de Don Quijote

Durante toda la obra de Cervantes, el tema de la locura que padece Don Quijote es, sin duda, el eje principal sobre el que gira la novela. Don Quijote, obsesionado con los libros de caballerías, comienza poco a poco a perder el juicio (“Y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio”), hasta tal punto de armarse caballero andante e ir en busca de aventuras. Sin embargo, obligado a volver a casa después de todas las desdichas que le acaecieron, enferma y vuelve a recobrar el juicio, muriendo así cristianamente. Así, la hipótesis que intentamos demostrar es ésta: Don Quijote se vuelve loco por la lectura de estas novelas lo que le ocasiona una privación del juicio. Sin embargo, sólo desatina cuando se refiere a su manía, pero es perfectamente cuerdo en las demás situaciones.

Así, durante toda la obra, los personajes con los que se reúne Don Quijote y con los que entabla una extraña relación, van siendo cada vez más pintorescos a medida que avanza la obra, hasta el punto en el que cada uno de ellos necesita (casi sin darse cuenta) la ayuda de un caballero andante como los de antaño. De esta manera, se plantea una pregunta: ¿Quién necesitaba ayuda en realidad, Don Quijote o aquellos personajes que se mofaban de sus actos? Aún así, en la figura de Don Quijote podemos observar una solidaridad real y apasionada que no duda en ayudar a los demás, mientras que, tanto su escudero Sancho Panza, como los personajes que rodean a Don Quijote, tan sólo buscan la burla y las risas a costa de su sufrimiento.

De esta manera, la locura de Don Quijote se dará con total plenitud cuando ponga en práctica sus fantasías. Pero este tipo de sueños los tenemos todos dentro de nosotros, e incluso nos recreamos en ellos aún sabiendo que se tratan de vanas imaginaciones. Un ejemplo de este tipo de locuras solidarias a lo largo de la historia fueron las de Gandhi, Teresa de Calcuta o incluso en nuestros días, numerosos activistas de diferentes organizaciones, como por ejemplo, Green Peace. Pero no sólo encontramos estos paralelismos en el mundo real sino también en otros clásicos de la literatura, como por ejemplo Hamlet de Shakespeare. Es personaje se hace creer loco tan sólo para lograr su venganza. Y al igual que a Don Quijote, le devuelven a su hogar sin capacidad de hacer nada, manipulado por el resto del mundo, al igual que nuestro hidalgo.

Así, al final de la novela, se puede observar un cambio en la manera que tiene de ver la vida Sancho, ocurriendo lo mismo con Don Quijote. Cada uno de estos personajes aportan rasgos de su carácter para formar la verdadera esencia tanto de Don Quijote como de Sancho Panza, convirtiéndolos en personajes entrañables e inolvidables. De esta manera y para terminar, podemos resumir todo esto en una sola pregunta: ¿Desde qué punto de vista se puede afirmar que está realmente loco Don Quijote de la Mancha?¿Desde cuándo la solidaridad se confunde con la locura?

Laura Dotor

1 comentario:

ANTONIA dijo...

En una sociedad en crisis como era la del siglo XVII, debía de parecer imposible ceer que alguien arriesgara su fama, su vida por ayudar ... por denunciar una injusticia...