14 de marzo de 2010

Mi lectura del Quijote

A la mañana siguiente del enfrentamiento de Don Quijote con los molinos de viento, prosiguen su camino y llegan a su primer destino Puerto Lapice , siguiendo su camino pasando por el pueblo se encuentran con unos vizcaínos que iban a Sevilla con unos frailes y ‘’que llevaban a las dos damas secuestradas ‘’ y a Don quijote se le ocurre la brillante idea de rescatarlas , comienza por arremeter contra los frailes y después contra los vizcaínos y que uno de ellos termina luchando con Don Quijote, y el vizcaíno termina herido en el brazo y Don quijote con una herida en la oreja.

Pues bien es este fragmento del capítulo ocho de la primera parte Miguel de Cervantes ridiculiza las novelas de caballerías haciendo que su personaje principal, que es Don Quijote, que se comporte como un autentico caballero de lanza y espada, salvando a las dos damas de sus secuestradores de una forma épica.

Obviamente, todos los demás personajes que aparecen en ese momento de la obra piensan que Don Quijote está completamente loco cuando salva a las dos damas de sus supuestos secuestradores, cuando en realidad resultan ser sus propios criados. Pero esto no acaba aquí ya que con el que se enfrenta Don Quijote esta igual que él, cuando él le sigue la corriente a Don Quijote al entrar en pelea con él, mientras que Sancho Panza se mantiene al margen de la batalla recogiendo los despojos de la batalla como le había aconsejado antes Don Quijote de lo que hacían los criados de los caballeros andantes.

1 comentario:

ANTONIA dijo...

A veces las peleas en las novelas de caballerías comienzan sin razón aparente y continúan también sin razón.